BLOG - 6 cosas que los jefes temen del embarazo El embarazo es uno de los momentos más felices de nuestras vidas, sin embargo para mi, fue un momento de preocupación cuando me di cuenta que debía hacerlo público en el trabajo, y en especial a mi jefe. Una vez más, sufrí en silencio y pensé una y otra vez en el momento en que iba a dar la noticia, que iba a decir, como lo iba a decir.

Finalmente, después de 12 largas semanas, decidí hacerlo público tanto con mi familia como en mi trabajo. Recuerdo haberle hablado a mi jefe, y haberle pedido unos minutos de su tiempo. Cerré la puerta, me senté y le di la noticia. Su reacción fue llevarse las manos a la cabeza y decirme: “¡¿Y vas a dejar de trabajar?!”.

En realidad no esperaba otra reacción, mi jefe siempre tuvo la cualidad de ser alguien muy sincero y directo para decir las cosas, (y sinceramente me dio más risa la cara de terror que tenía). Después de unos segundo le dije que había decidido seguir trabajando. Hablamos de lo crucial que era dejar las cosas listas antes de irme. Finalizó la plática. Salí de la oficina y unos meses después tuve a mi bebé.

Hace algunos meses mi esposo me comentó que tenía la percepción de que las mujeres tenían miedo de dar una noticia tan importante, y que lejos de ser una buena noticia, se convertía en un tema “delicado”. Después de unos minutos me di cuenta que la mayoría de mujeres no entendemos lo que nuestros jefes piensan respecto a este tema y en consecuencia no tenemos la menor idea de cómo y qué tomar en cuenta cuando damos la noticia de nuestro embarazo.

Es por eso que decidí entrevistar a gerentes de compañías pequeñas, grandes y medianas con el objetivo de entender los miedos o preocupaciones que tienen cuando alguien de su equipo decide tener un hijo. Luego de varios meses realizando entrevistas, me di cuenta que no existe una manera “sutil” de comunicar estas 6 conclusiones y que es sumamente necesario ser objetiva acerca de esta información.

Debo de aclarar que mi intención no es ni generalizar ni atacar, al contrario, agradezco la sinceridad con la que los entrevistados me recibieron ya que estos puntos puede darnos una idea de lo que nuestros jefes pueden estar pensando. A continuación les presento los 6 temores más comunes que pude observar en las entrevistas:

  1. El embarazo = baja en la productividad: Aunque esto depende mucho de la actitud y sobre todo de las complicaciones del embarazo, los estudios muestran (y estas entrevistas lo comprueban) que la percepción de nuestro rendimiento en el trabajo y en consecuencia, de nuestro salario, se ven afectados con el nacimiento de nuestros hijos. El hecho de que la ley nos protege de ser despedidas en este tiempo aumenta la ansiedad en muchos casos. En algunos casos, hasta puede percibirse como 4 largos años de baja en la productividad. La lógica es la siguiente:embarazo = baja en la productividad
  2. Mujer joven casada y sin hijos = mommy in the making: La lógica de que embarazo = baja en la productividad, castiga a las mujeres jóvenes casadas y SIN hijos, ya que se convierte en una limitante a la hora de la contratación. Esto sigue siendo una de las razones por las cuales muchas empresas deciden no contratar a mujeres jóvenes, especialmente si existe un candidato (hombre, casado, sin hijos) con las mismas calificaciones. ¡Ouch!.
  3. La carga de trabajo para el equipo o para el jefe aumenta: Este es un tema mencionado por la mayoría de los entrevistados, pero pude notar que los gerentes de empresas pequeñas y medianas le dieron una especial importancia a este tema. La ausencia física de nosotras en el puesto de trabajo causa un estrés muy grande en los jefes. En el caso de pertenecer a una empresa grande, los jefes se ven obligados a distribuir la carga de trabajo en el equipo. En el caso de una pequeña o mediana empresa, ellos mismo deberán de tomar el mando en ausencia nuestra.
  4. Es una decisión desleal: Tomando en cuenta el punto anterior, en donde la carga de trabajo para el equipo o el jefe aumenta con la ausencia física de la madre, y tomando en cuenta de que –nunca- o casi nunca les consultamos sobre los planes de embarazo, tampoco les consultamos sobre si querían o no tener más carga de trabajo en nuestra ausencia. Esto provoca sentimientos encontrados ya que, aunque saben que es una decisión personal, también sienten que esta decisión estará afectando al rendimiento de la empresa.
  5. Existe una alta probabilidad que no regresen: La mayoría de los entrevistados tienen la percepción de que la mayoría de madres no regresan después de tener hijos. Las estadísticas muestran que el 43% de las mujeres no regresan al trabajo después de su período de maternidad. Factores como la falta de pago por maternidad, falta de acceso a guarderías calificadas y sobre todo la falta de involucramiento por parte de la pareja en el cuidado de lo hijos son factores que provocan la salida de mujeres de la fuerza de trabajo.
  6. Ya no se atreven a ambicionar a puestos ejecutivos: La mayoría de los entrevistados mencionaban que una vez sus colaboradoras se convierten en mamás, prefieren una estabilidad laboral y no ambicionan a puestos con mayor responsabilidades. Este punto, es válido no solamente para las mamás trabajadoras, también lo es para las profesionales sin hijos. Existen muchos factores, como el hecho de que la ambición es obligatoria y esperada para hombres pero para mujeres es opcional, como lo analizamos en el artículo ¿Qué harías si no tuvieras miedo?.

Independientemente de que los 6 puntos sean mitos o realidades, es algo que puede llegar a impactar en nuestra relación laboral con nuestros jefes, desde no tomarnos en cuenta para promociones por creer que no estamos dispuestas a estos retos, hasta asignarnos menor carga de trabajo cuando estamos embarazadas por el miedo a que no regresemos después de nuestra maternidad. Todos estos puntos que descubrimos, lejos de ofendernos o preocuparnos, debe prepararnos (como todo en nuestra carrera profesional) para ser estratégicas en la comunicación de nuestro embarazo.

Aunque no comparto la idea de discutir con nuestros jefes sobre nuestra planificación familiar, creo que es necesario iniciar un cambio de mentalidad en cuanto a las madres trabajadoras. Esto es un cambio de ambas vías que inicia con un plan previo, durante y después del parto que se pueda transparentar y mejor aún que no limite nuestra nuestra carrera y que nos permita disfrutar nuestro embarazo y sobre todo a nuestros hijos – ¡Sin sentir ninguna culpa!.

¿Cuáles de estos puntos son mitos y cuales son realidades?¿Quieres saber más acerca de como enfrentar esta situación? En el próximo post estaremos brindando una guía completa para poder comunicar tu embarazo de la mejor manera.

Ahora que terminaste de leer me gustaría saber: ¿Que piensas que podemos hacer nosotras para cambiar estas percepciones? ¡Te invito a compartir tu experiencia en la sección de comentarios!
cintillo - guia practica para profesionales embarazadas

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8 thoughts on “6 cosas que los jefes temen del embarazo (Parte 1)

  • 18 febrero, 2016 at 9:53 pm
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    Me encanta! Sufri maltrato a causa de mi embarazo en la empresa donde estaba. Me removieron de mi puesto sin ninguna explicacion. Claro a mi nuevo puesto le di la cara y supere el reto en el que me vi envuelta. Lo tome de la mejor manera a mi parecer y realice un trabajo esplendido. Sin embargo, la empresa dejo de ser un reto en mi vida profesional y al final abandone el barco. Seguro remplazada facil porque ninguno somos indispensables si no es en nuestra propia empresa. Pero perdieron un gran elemento soy mujer 100% entregada a mi trabajo 100% entregada a mi familia.

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    • 19 febrero, 2016 at 11:31 am
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      Janet, muchas gracias por compartir tu historia. Definitivamente hay un camino largo para nosotras profesionales y madres. Tu comentario me hizo recordar como un jefe una vez dijo en una reunión grupal que estaba prohibido irse de vacaciones y tener bebés. Yo era la única mujer casada y en edad fértil en el grupo. Recuerdo haberle dicho con mucho respeto y tranquilidad que no esperara que le pidiera permiso para quedar embarazada. Hubo un silencio desgarrador en esa reunión. La razón por lo que lo dije es porque necesitamos a más mujeres que enfrenten las adversidades y los paradigmas que la sociedad tiene, como tu y como yo. De nuevo, gracias por compartir. Espero seguir escuchando tus comentarios y experiencias! 🙂

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  • 19 febrero, 2016 at 12:38 pm
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    Yo viví mi embarazo en un puesto fe confianza en una empresa muy desorganizada, para ordenarla invertí 14 horas diarias durante un año al quedar embarazada mantuve el ritmo de trabajo a pesar de algunos problemas con mi pareja por bo dedicarle tiempo a él, a mi casa y sobre todo a mi embarazo,entre mas cerca del nacimiento del bebé me di cuenta q realmente no quería mantener ese ritmo de trabajo, sin importar el monto de la remuneración, así q decidí entregar mi puesto

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    • 19 febrero, 2016 at 3:27 pm
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      Eva, entiendo muy bien tu situación. A mi me pasó (antes de tener a mi bebé yo podría salir hasta las 7:00 pm algunos días sin pensarlo) El cambio de estilo de vida que requiere un bebé es enorme. Uno ya no puede (ni quiere) trabajar las 14 horas diarias. Simplemente uno tiene otras prioridades. Enhorabuena por tener la valentía de tomar esta decisión.

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  • 19 febrero, 2016 at 2:31 pm
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    Que buen artículo. La verdad es que a mi también me recordó cuando en algun momento me dijeron que no podía quedar embarazada y que no querian contratar tantas mujeres para evitarse ausencias seguidas por maternidad. Además creo que no son mitos sino mas bien son realidades, porque todos esos pensamientos son los que muchas veces ponen los limites para contratar mujeres sin ver su capacidad. Lo de no querer optar a otros puestos ejecutivos pues es decisión de cada quien aunque no sea mamá. La verdad es que habemos mujeres que tenemos todas las ganas de trabajar y que no vemos la maternidad como una limitante sino como un incentivo para luchar y superarnos y creo q ese pensamiento no les pasa por la mente a los jefes.

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    • 19 febrero, 2016 at 3:17 pm
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      Hola Andrea! Me encantó tu comentario. Comparto que no debemos ver la maternidad como una limitante y que muchas veces los jefes pueden no entender nuestra posición. Creo que la clave aquí es entender como podemos cambiar estos paradigmas, ahora que ya tenemos una idea de lo que estan pensando. 🙂 ¡Que tengas una feliz tarde!

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  • 20 febrero, 2016 at 12:06 am
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    Creo que sucede algo que probablemente no les gustará leer y no quiero ser ofensiva pues he visto el poder que tienen los hijos sobre la motivación de las mujeres que se convierten en madres. Lo que sí es cierto es que al parecer existe cierto egoísmo de ambas partes (colaboradora-empresa) porque cada quien defiende sus intereses, sin embargo hay que medir el grado de confianza que la empresa ha delegado en nosotras y exponer abiertamente nuestro plan de vida. Muchas veces se contrata mujeres que no tienen una idea clara de su futuro y eso hace que en las empresas no haya un desarrollo de carrera que se adapte al plan de vida de cada colaborador, por lo que cuando se da la noticia nadie está preparado. Mi punto de vista es que si eres una mujer que trabaja y tienes un puesto de “confianza” deberías tener un plan de vida establecido, en entendido que lo deja de ser un supuesto y que algo puede cambiar. Pero a lo que voy es que manejamos nuestra vida personal totalmente aparte de la vida laboral y en la mayoría de los casos una depende de la otra, así que debemos darle el grado de importancia que cada una requiere.

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    • 22 febrero, 2016 at 11:36 am
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      ¡Hola Cathy! Gracias por exponer tu punto de vista, la reflexión y cuestionamiento es una de las cosas más valiosas que podemos tener con estos temas tan sensibles. Definitivamente tanto las compañías y las personas estamos separando la vida laboral de la vida personal (es más, ésta fue una de las razones de publicar este post, ya que es algo de la vida personal de todas nosotras que impacta enormemente en nuestra vida laboral). Sin entender los dos lados de la historia no vamos a iniciar un cambio. El primer paso es entender lo que ellos piensan, el segundo es entender que puntos son mitos y cuales son realidades y el tercero es iniciar el cambio a través de nosotras. ¡Muchas gracias por tu comentario y continuemos reflexionando de estos temas tan importantes!

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